Los mejores pavimentos para terrazas

Los mejores pavimentos para terrazas


Escoger el pavimento ideal para nuestra terraza no es una labor sencilla. A los factores estéticos hay que añadir los aspectos puramente técnicos, aquéllos que se refieren a las características del suelo y su relación con el medio natural. Las superficies al aire libre deben reunir una serie de requisitos indispensables: deben ser duraderas, resistentes a las condiciones climatológicas adversas, impermeables, fáciles de limpiar y antideslizantes para evitar un posible accidente. Para proporcionar el mejor pavimento a nuestra terraza disponemos de varias alternativas: la cerámica, la madera o el hormigón. Incluso podemos acudir a la piedra natural. De todo ello vamos a hablar a continuación.
La piedra natural es un material duradero y estéticamente muy atractivo. Ya sea de superficie irregular o lisa, es fácil de mantener y resistente a las inclemencias del tiempo. Las más comunes para los pavimentos de nuestra terraza son las lajas y el granito. La laja es un tipo de piedra poco gruesa, perfecta para las zonas montañosas o de temperaturas frías, pues soportan bien las heladas. El granito, en cambio, es recomendable para las regiones cálidas y podemos encontrarlo en diversas medidas y colores, es versátil en cuanto a su uso decorativo. Otra opción estética es la pizarra, una piedra de grano fino que actúa como aislante térmico y protege de la lluvia.
Los pavimentos de cerámica son una de las alternativas que más se utilizan para los suelos de terraza. Dentro de esta, distinguimos el barro cocido y el popular gres de porcelana, muy resistente a las temperaturas extremas. Si la piedra proporciona un aspecto rústico a nuestro hogar, qué vamos a decir del barro cocido, cuyo origen artesanal remite a las labores propias del mundo rural. Estéticamente es muy recomendable, aunque necesite de ciertos cuidados. La ventaja del gres de porcelana, al igual que ocurre con el granito, es que es un material muy polivalente. Hay azulejos de muchos estilos y colores, con texturas propias de otros materiales como la madera o el mármol, y muy sencillos de instalar.
Pero tal vez prefiramos dar un aspecto moderno, algo más actual, a nuestra terraza. Para ello, nada mejor que el hormigón, un material muy compacto y resistente a la grasa y otro tipo de sustancias difíciles de limpiar. Debido a su impermeabilidad suele utilizarse en espacios con piscina al aire libre. Por último, mencionar esa otra alternativa, la madera. Es verdad que su instalación es más compleja y que requiere más cuidados que otros pavimentos, pero no es menos cierto que proporciona un aspecto muy señorial y confortable. A su belleza natural hay que añadir la gran variedad de maderas que tenemos a nuestra a disposición