Hormigón pulido y hormigón impreso: Diferencias

hormigon impreso febrero1En Hormisol nos hemos propuesto darle el mejor servicio para su hogar o su negocio, algo que nos obliga a explicarle detenidamente las diferencias entre dos de los materiales más demandados actualmente, el hormigón impreso y el hormigón pulido. Ambos se encuentran en la vanguardia de los materiales de construcción, aunque sus diferencias hacen que cada uno sea aconsejable para un tipo de trabajo y espacio concreto.

 

La primera parada de esta explicación hay que dedicársela al hormigón impreso, ya que es uno de los productos más innovadores, tanto para exteriores como para interiores. En esta instalación se utiliza una capa de al menos 10 cm de grosor de hormigón especialmente tratado para ofrecer características como una dureza y resistencias excelentes y esas propiedades antideslizantes que son necesarias en muchos espacios.

 

Cuando el hormigón se coloca sobre la malla de acero necesaria se introduce también la sustancia colorante que se elija, para que el acabado sea totalmente satisfactorio. Una vez se ha hecho todo esto, se procede a aplicar los moldes elegidos para dibujar el trazado que finalmente tendrá el hormigón, algo pensado para que el acabado sea perfecto en cualquier lugar.

 

Si nos centramos en el hormigón pulido, puede advertirse fácilmente que la principal diferencia con el que hemos descrito anteriormente está en su acabado. En el hormigón pulido no se aplica ningún tipo de molde superficial, por lo que no existe dibujo en su acabado. Por el contrario, su superficie ofrece una apariencia totalmente lisa y libre de irregularidades, de ahí que se utilice la palabra pulido para designar a este tipo de pavimento.

 

Ahora bien, esta característica hace que cada uno de estos materiales tenga aplicaciones muy diferentes. Por ejemplo, el hormigón pulido es una opción excelente para el suelo de naves industriales o para garajes de todo tipo, ya que en estos casos el dibujo superficial podría ser un inconveniente.

 

Por el contrario, el hormigón impreso es perfecto para jardines, alrededores de piscinas o para cualquier espacio que necesite un acabado estético más cuidado.

 

Pese a sus diferencias, tanto el pulido como el impreso aportan una serie de características comunes. Su mantenimiento es prácticamente nulo, su resistencia al desgaste es sorprendentemente alta y su capacidad para ofrecer una superficie antideslizante es única.

 

Todos estos motivos han hecho que ambos tipos de hormigón sean muy demandados actualmente, algo que no sorprende al tener en cuenta unas características capaces de satisfacer cualquier necesidad.